martes, 24 de marzo de 2015

Porque es importante mantener la calidad del Agua?

Miles de personas participaron en el IV Congreso del Agua en el complejo Molino Fénix de Villa Mercedes. Tras la acreditación, el reconocido conductor y defensor del medio ambiente, Sergio Elguezábal, dio inicio a las disertaciones.
Lo más destacado de la jornada fue la exposición del panel internacional de expertos compuesto por: Helena Alegre (Portugal), que habló sobre  las normas ISO 14046 del agua, Walid Ahmed Abdu Ali (Yemen) que disertó sobre cambio climático, Bruce Lankford  (Reino Unido) que expuso sobre la productividad del agua y Ruth Mathews (Países Bajos) que cerró con la charla sobre la Huella Hídrica.


                                                              

Más información en: http://www.eldiariodelarepublica.com/provincia/Continua-el-IV-Congreso-Internacional-del-Agua-20150320-0020.html

lunes, 23 de marzo de 2015

La humanidad necesita agua

El agua es un elemento esencial del desarrollo sostenible. Los recursos hídricos, y la gama de servicios que prestan, juegan un papel clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental. El agua propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, y tiene un impacto positivo en la vida de miles de millones de personas, al incidir en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria y energética, la salud humana y al medio ambiente.

Agua y Desarrollo Sostenible


El Día Mundial del Agua se celebra el 22 de marzo de cada año. Es un día para destacar la función esencial del agua y propiciar mejoras para la población mundial que sufre de problemas relacionados con el agua. Es un día para debatir cómo debemos gestionar los recursos hídricos en el futuro. En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 22 de marzo como el primer Día Mundial del Agua. Han pasado 22 años y el Día Mundial del Agua se sigue celebrando en todo el mundo y cada año destaca una cuestión diferente.

martes, 17 de marzo de 2015

TIPOS DE AGUA

LEED® contempla cinco distintos tipos de agua:
1. Agua potable: apta para el consumo humano según estándares locales o dentro de los límites propuestos por la EPA. Puede ser surtida por el sistema de acueducto de la ciudad.

2. Aguas grises: de acuerdo con el UPC (Uniform Plumbing Code), las aguas grises son las que no han tenido contacto con desechos sanitarios. Esto incluye el agua de las duchas, lavamanos y lavadoras; pero no incluye la de los fregaderos o lavaplatos (por los jabones y grasas que estos contienen). Deben ser pretratadas para usarse en riego.

3. Aguas negras: son aquellas que provienen de orinales e inodoros; sin embargo, algunos lugares consideran que a este grupo también pertenecen las provenientes de duchas y lavaplatos. 

4. Agua procesada: como su nombre lo indica, se refiere al agua empleada en ciertos procesos industriales y sistemas de la edificación, como torres de enfriamiento, calderas y chillers, entre otros.

5. Aguas lluvia: el agua procedente de las precipitaciones es usualmente turbia, por lo que suele clorarse o teñirse. Para su conservación debe estar en movimiento y para su reutilización hace falta filtrarla, de manera que se retiren los sedimentos.
* Tanto las aguas grises como negras, por más tratamientos que reciban, no pueden reutilizarse para lavar vajillas o para el consumo humano.

ESTANDARES PARA EL USO EFICIENTE DEL AGUA

Energy Policy Act de 1992
Cualquier proyecto que quiera aplicar a los créditos del módulo Uso eficiente del agua, obligatoriamente debe hacer el cálculo del diseño hidráulico con los parámetros contemplados por esta acta, que son muy exigentes en comparación con los requerimientos colombianos. Esta es una excelente guía para los diseñadores, ya que establece unos rangos máximos de caudal que previenen sobredimensiones en las instalaciones hidrosanitarias.

La EPACT 92, como se le conoce, contiene estándares de eficiencia energética para edificaciones. Además de dictar metas o topes de consumo, propone métodos, materiales y equipamiento para alcanzarlas; asimismo, contempla métodos de evaluación de eficiencia. En Estados Unidos, el cumplimiento de ciertos porcentajes de ahorro sugeridos por dicha acta supone una deducción en el pago de impuestos.

Límites de consumos establecidos por la EPACT 92
• Sanitarios 1,6 galones por descarga
• Orinales 1 galón por descarga
• Lavamanos 2,2/0,5 galones por minuto
• Duchas 2,5 galones por minuto
• Lavaplatos 2,2 galones por minuto




Construcción sostenible para el manejo y uso eficiente del agua


Según el U.S. Green Building Council, las edificaciones son responsables del 13,6 % del consumo total del agua en el mundo; de allí que cualquier estrategia por salvaguardar este recurso también deba contemplar su uso eficiente en proyectos de arquitectura e infraestructura. 

 El capítulo Uso eficiente del agua, independientemente de la categoría de certificación LEED® a la que se aplique, incentiva a grandes rasgos a reducir el consumo de agua potable y la producción de aguas residuales; igualmente estimula la recarga de acuíferos. Para ello, de manera previa a la implementación de cualquier estrategia de sostenibilidad, obliga a calcular los diseños hidrosanitarios del proyecto teniendo en cuenta los requerimientos establecidos en la Energy Policy Act de 1992, de manera que no se incurra en sobredimensionamientos en tuberías y caudales que pueden redundar en desperdicios de agua.

 Más allá de las estrategias de ahorro que se proponen para satisfacer los distintos créditos, de manera previa debe pensarse en las sinergias entre módulos que estas pueden propiciar. El uso de sensores en bombas u aparatos no solo repercute en el consumo de agua, sino también en el de energía; para conectar con el módulo Sitios sostenibles, basta decir que las estrategias de ahorro de agua serán muy distintas en una zona desértica que en otra con altas cuotas de precipitación; asimismo, usar adoquines ecológicos no solo facilita la recarga de acuíferos, también ayuda a disminuir el efecto isla de calor... De nuevo, LEED® invita a pensar la sostenibilidad de manera holística.

lunes, 16 de marzo de 2015

COLOMBIA ANFIBIA, PAÍS DE AGUA: DE UNA NACIÓN EN RIESGO A UNA DE OPORTUNIDADES

Tomada por: Angela Gómez
Los humedales son superficies capaces de almacenar agua de manera temporal o permanente. Históricamente, los humedales han sido considerados ecosistemas sin valor, dando paso a su ocupación con prácticas insostenibles que los deterioran, evitando que cumplan funciones ecológicas como la mitigación de impactos por inundaciones, absorción de contaminantes, retención de sedimentos y recarga de acuíferos, la producción de alimentos y medicinas, además de impedir que especies de animales y plantas, algunas en peligro de extinción, puedan vivir en ellos. 

Desconocer la importancia de estos ecosistemas no le ha permitido entender a los tomadores de decisiones, y a las comunidades en general, que desastres ambientales como las inundaciones están asociados a la pérdida de las superficies de humedales en el país, también que la gestión deficiente de estos ecosistemas es de relevancia mundial.

La historia política de los humedales colombianos

En la década de 1960, el abogado cordobés Remberto Burgos contaba en uno de sus libros que en aquellas tierras sinuanas, que a principios de siglo XX estaban cubiertas de ciénagas, “abundan hoy viviendas, platanares, cocoteros, naranjos, mangos y otras plantas. También potreros de yerba admirable, en la que la vista que se pierde en el horizonte […]”. Tumbar monte para “civilizar” no sólo ha significado derribar árboles y maleza. La historia de la expansión agrícola, ganadera y urbana en Colombia, ha sido también la historia del desecamiento, transformación y destrucción de ciénagas, lagos, y otros cuerpos de agua. 

En los tiempos en los que Burgos escribía, los discursos del desarrollo para el llamado Tercer Mundo se convertían en programas concretos de ayuda internacional. En 1949 el Banco Mundial envió a Colombia una misión de expertos encabezada por el economista canadiense Lauchlin Currie, con el objetivo de conocer las principales necesidades del país en materia de desarrollo.  

La Misión Currie identificó la agricultura como uno de los sectores potenciales de desarrollo y progreso. Sin embargo, ese potencial se veía truncado por un factor crítico: una parte considerable de las tierras de vocación agrícola estaba cubierta de agua o se inundaba periódicamente, como sucedía en las cuencas bajas de los ríos Sinú, San Jorge y Magdalena. En 1957 el ingeniero Hugo Vlugter recomendó eliminar 250.000 hectáreas de ciénaga en La Mojana y en 1960, la Misión Currie aconsejó desecar la Ciénaga Grande de Santa Marta en su totalidad. A pesar del detalle en los métodos de desecación propuestos, esas recomendaciones poco hablan de las familias que vivían en estos ecosistemas y que habían construido una economía y una cultura en torno al uso y manejo del agua. 

Probablemente cuando la Misión Currie llegó a Colombia muchas ciénagas ya habían desaparecido por desecación antrópica. Pero a partir de 1949 esta práctica tomó impulso, se tecnificó y se convirtió en una herramienta de la política agropecuaria y de reforma agraria. Laureano Gómez, negando que la concentración de la tierra fuera un problema, planteó en 1961: “Si quieren que haya tierra para los campesinos, el país tiene abundantísimas tierras […] son pantanos pero si se secan pueden redistribuir ahí lo que se quiera, sin perjudicar a ningún propietario legítimo”. Al parecer su sugerencia tuvo eco. Bajo el lema de “adecuación de tierras” el estado colombiano desecó humedales en terrenos inundables en el bajo Sinú y el sur del departamento del Atlántico para asentar allí familias campesinas sin tierra.  

*Alejando Camargo
Investigador externo del Instituto Colombiano de Antropología e Historia
  



miércoles, 11 de marzo de 2015

¿De Qué Manera Nos Afecta a Todos el Tabaco?

Todo el mundo sabe que el tabaco puede dañar el cuerpo de una persona de muchas formas y que puede provocar enfermedades o la muerte. Sin embargo, ¿alguna vez te preguntaste de qué otra manera el tabaco afecta nuestra vida, ya sea que fumemos o no?

Los productos de tabaco dañan el medio ambiente. Las colillas de cigarro no sólo son una molestia, sino que son residuos tóxicos. Contienen sustancias químicas que contaminan los canales, ríos y suelos, y perjudican nuestra flora y fauna.1 2 Los cigarros encendidos que se desechan pueden empezar incendios que destruyen viviendas y tierras.3Además, limpiar los residuos de cigarro es muy costoso: un problema que sigue creciendo año tras año.


El Estado gasta más de $9 mil millones anuales en costos médicos relacionados con el tabaco. Se pierden otros $8.5 mil millones por año como resultado de la reducción de la productividad laboral debido al aumento de los descansos para fumar, las enfermedades y la muerte de los empleados.4
 

lunes, 9 de marzo de 2015

“Desbordando” la categoría de borde

Reflexiones desde la experiencia bogotana

Se concluyó así la necesidad de comprender los bordes no sólo como un espacio periférico en el que se presenta una articulación conflictiva o “desbordada” entre lo urbano, lo rural y lo ambiental, sino como un producto de la articulación entre 1) las prácticas de uso y apropiación del espacio por poblaciones campesinas, urbanizadores, organizaciones ambientalistas y nuevos residentes urbanos,2) las dinámicas de definición de directrices gubernamentales en materia de ordenamiento territorial y su implementación, y 3) las intervenciones de los actores organizados que confluyen en estos territorios como respuesta a las medidas orientadas a la consolidación de los bordes.

Esto permitió identificar que en Bogotá los bordes urbano-rurales transitaron de ser una categoría para la delimitación del territorio periférico (afectado por las dinámicas de deterioro ambiental y “desborde” social ocasionadas por el avance de una urbanización sobre suelos rurales sin las infraestructuras y equipamientos de soporte, reivindicados por algunos de sus habitantes originarios como patrimonio y soporte de una forma de vida campesina que se resiste a desaparecer), a ser el eje de una propuesta gubernamental de ordenamiento, aún en desarrollo, que pretende controlar el crecimiento y la expansión urbana mediante la delimitación de estas áreas, frente a la cual, los actores de los territorios periféricos (particularmente las comunidades organizadas) han planteado contrapropuestas a partir de la apropiación y la resignificación de la noción de borde.

Laura Milena Ballén-Velásquez Politóloga y Magister en Ordenamiento urbano regional Estudiante de Doctorado en El Colegio de México A.C  
Aprobado: 12 de Noviembre de 2014
Bitácora 24 2014: 31 - 41
Universidad Nacional de Colombia, Bogotá